Pilar Fernández Peces

Biografía

Pilar es una psicóloga que trabaja de manera independiente desde hace años.
Nace en la maternidad de Santa Cristina (Madrid) y transcurre su infancia en el barrio de Prosperidad, todavía conserva  a la niña aplicada y observadora.
Mantengo vivo el recuerdo de mis profesores. Su labor era académica y también nos transmitían  un modelo de comportamiento adulto, un referente, una contención.  Cuando me preguntaban,  Mª Jesús profesora de Historia y Manuel profesor de física por la salud de mi padre. Fallecido cuando yo contaba con catorce años de edad, me entraba la risa y yo no entendía el porqué, muchos años transcurrieron para comprender que esa risa escondía una enorme angustia que, con el tiempo me ha servido para entender tan bien a mis pacientes.
Lo mejor de ir al colegio fue mi gran estímulo por aprender. El gusto por saber lo adquirí en la adolescencia y de eso nunca me he desprendido. Doy las gracias a los aportes de mis maestros especialmente a D. Mariano, que además de enseñarme matemáticas, me transmitía seguridad y afecto. También a Isabel que era latín y ternura.

Obtuvo el título de Licenciada en la Universidad Autónoma de Madrid, le encantaba la Psicología Evolutiva, hoy Psicología del Desarrollo. Por su constante trabajo tanto en escuelas infantiles como en su consulta privada es especialista en infancia y familia, miembro del Colegio Oficial de Psicólogos de Madrid.  Sabe que las fases de adquisición de hábitos: alimentación, sueño, control de esfínteres, lenguaje y posteriores aprendizajes son instrumentos fundamentales para el desarrollo de la infancia. Como diría Winnicott,  en su teoría del Desarrollo Emocional Temprano más que conseguir los logros, importa cómo se consiguen esos logros. Y añade, que los logros conseguidos se pueden perder.

Ha comprobado que en los tratamientos con niños, ellos, sus  padres y  el/la psicólogo/a forman un equipo, como un buen reloj,  que todas sus piezas son útiles para que funcione.
A partir de 1993 amplía su práctica clínica, trabaja con pacientes que han sufrido un accidente de tráfico, valora su estado actual, acompaña en procesos traumáticos, en procesos de duelo, importan las personas y su recuperación, aprende del dolor de sus pacientes la capacidad de superación de las personas, en todos los segmentos de edad.